SINOPSIS
Una joven, JANE, asiste a una sesión con LOYD, un terapeuta que deberá determinar si es apta para recibir el alta médica tras sufrir una crisis nerviosa en su puesto de trabajo, el único que da sentido a su vida: La moderación de contenidos para una gran empresa tecnológica.
NOTA DEL DIRECTOR
Este thriller psicológico se centra en dos profesionales de distinta generación, ideología y género para examinar lo que significa vivir en la era de Internet y nuestra obligación de ayudar a las personas que más lo necesitan. La obra original, JOB, del estadounidense Max Wolf Friedlich, me atrapó hasta el punto de sorprenderme a mí mismo conteniendo la respiración durante muchos momentos de su lectura. Y luego continué atrapado pensando en ella durante días.
Esta producción es mi intento por afrontar el impacto global que las Big Tech de Silicon Valley tienen en nuestra realidad social más inmediata. En cierto modo, su autor, procedente de la Generación Z, ha logrado irrumpir en el tipo de obras de lucha de poder entre un hombre maduro y una chica joven como Oleanna, de David Mamet y Blackbird, de David Harrower, ambas estrenadas con gran éxito en nuestro país. Pero Friedlich añade una parábola de la impotencia y la rabia generacional, porque aquí el hombre maduro es amable y bien intencionado mientras que la joven oscila entre el hastío profundo y el fanatismo radical.
Esta obra está construida como una máquina de relojería cuyo engranaje destapa el infernal abismo de la depravación a la que puede llegar el ser humano, pero lo hace jugando con la escala de valores de cada uno: sabe en qué posición quiere ponerte y te pone allí para luego sorprenderte de una forma inimaginable. Paradójicamente por el tema que trata, cuando esta obra se estrenó en el Off-Broadway neoyorquino no obtuvo mucha atención hasta que un TikToker publicó una reseña sobre ella y se hizo viral, dando el salto a Broadway durante tres meses consecutivos. Eso es lo que pasa con la tecnología, ¿no? No queremos que gobierne nuestra vida pero tampoco podemos imaginarla ya sin ella.